| Por lo que se vio, faltó poco para que el árbitro se ponga la crema y se vaya al ataque, pero en octubre los milagros son Santos. La tarde ventosa en el escenario chalaco podría decretar el ocaso plutónico de uno de los protagonistas. Por el lado local, Universitario buscaba reencontrarse una vez más con su propia mística y añoranza por abrazarse a un nuevo sueño, por lo que la tribuna crema, con mucho entusiasmo y coloridas banderas, exigía la consolidación con su historia cuanto antes y como sea.
Desde la tierra de Santa Anita y con la moral encendida por este partido, los albos de Deportivo USMP llegaban con la etiqueta de un gran signo de promesa y expectativa, dispuestos a dejar una jornada digna y aguarle la fiesta a la crema. La consigna para la escuadra rival estaba en no perder la pelota y aprovechar la explosiva habilidad de un poblado mediocampo y la letalidad de sus punzantes atacantes.
La ‘U’ debía salir a hacer suyo y el engranaje estudiantil buscó posicionarse correctamente en territorio rival. Tanto Gianfranco Labarthe como Roberto Jiménez eran los llamados a armar la conexión perfecta con la volante, en donde Donny Neyra debía reeditar los pergaminos con los que llegó a ser conductor del equipo crema. Así, tanto el ex Boys como el popular ‘Malingas’ debían hacer un juego versátil que solamente funcionaría con la certera colaboración del resto de camisetas cremas.
Con un sistema que se basaría en el control del medio sector, Universitario inició el cotejo en el Estadio ‘Miguel Grau’ dispuesto a creerse imbatible. De esta forma, y con un sistema de varios volantes, fue algo trepidante desde el pitazo de partida y en las primeras escaramuzas se notaba que tenía sed de un buen resultado. El del frente sabía que el empate era buen negocio pero no caía en la provocación de salir a lo loco para dejar descuidar su retaguardia.
El técnico Ricardo Gareca alineó a un equipo decidido a salir de la parte baja. Se dibujó un choque de equipos necesitados. Universitario aparecía más peligroso en ataque en las primeras instancias del juego, pero poco a poco esto fue cambiando. Los Santos demostraron por qué son los punteros del Clausura y se pusieron en ventaja a los 30’. La crema hacía el desgaste, pero todo se le vino abajo tras el jalón de Jesús Rabanal a Pedro García en el área crema. El remate de penal fue convertido en buena forma por el argentino José Luis Díaz que cantó el primer gol en la cancha porteña.
La ‘U’ no reaccionó oportunamente, se dejó avasallar por los santos, pero recién en la segunda etapa encontrarían la paridad. Con un equipo santo metido en su campo, sobre todo tras las expulsiones de Wilmer Carrillo (58’) y Pedro García (80’), y con Universitario atacando y haciendo figura a Leao Butrón, llegó el cabezazo de Galván que no pudo detener el portero titular de la selección. A los 82’ por fin llegaba el 1-1 que aún sabía a derrota para los de Ate.
Y es que el empate no era negocio para los cremas que fueron por más, pero la bronca entre los utileros a poco del final enfrió la presión ejercida por los merengues, quienes al final se tuvieron que quedar con la bronca que más duele: la de ver un solo punto más en la tabla de posiciones que no altera en nada su situación en el campeonato. El décimo lugar continúa siéndole incómodo y seguramente será definitivo para la crema de acá hasta el final del certamen. |